Quatro anos depois de Travessuras da Menina Má, a nova obra do recém declarado Prémio Nobel da Literatura, debruça-se sobre um tema totalmente distinto.
O diplomata britânico Roger Casement (1864-1916) denunciou os abusos cometidos durante a colonização do Congo Belga pelo rei Leopoldo II, no fim do século XIX e início do XX, e posteriormente os que viu no Peru contra os indígenas durante a época da extração de borracha no Amazonas.
O escritor peruano, descobriu Casement, que lutou no fim da vida pela independência da Irlanda e terminou condenado à morte pelas autoridades britânicas, lendo a biografia do escritor britânico Joseph Conrad.
"Encantei-me pela vida tão diversa e aventureira" de Casement, um "anticolonialista" e "grande lutador pelos direitos humanos", que "se antecipou muito a seu tempo".
Para preparar o livro, que definiu como "um romance inspirado em factos históricos", viajou até a actual República Democrática do Congo,pelas mãos de uma organização não-governamental, e também à Irlanda do Norte, de onde Casement era originário.
Será editado em Novembro em Portugal pela Editora Quetzal.
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Mario Vargas Llosa
El sueño del celta
Para Álvaro, Gonzalo y Morgana.
Y para Josefina, Leandro,
Ariadna, Aitana, Isabella y Anaís.
Cada uno de nosotros es, sucesivamente, no uno,
sino muchos. Y estas personalidades sucesivas, que
emergen las unas de las otras, suelen ofrecer entre sí
los más raros y asombrosos contrastes.
José Enrique Rodó
"Motivos de Proteo"
El Congo
Cuando abrieron la puerta de la celda, con el chorro
de luz y un golpe de viento entró también el ruido de
la calle que los muros de piedra apagaban y Roger se despertó,
asustado. Pestañeando, confuso todavía, luchando
por serenarse, divisó, recostada en el vano de la puerta, la
silueta del sheriff. Su cara flácida, de rubios bigotes y ojillos
maledicentes, lo contemplaba con la antipatía que nunca
había tratado de disimular. He aquí alguien que sufriría si
el Gobierno inglés le concedía el pedido de clemencia.
—Visita —murmuró el sheriff, sin quitarle los ojos
de encima.
Se puso de pie, frotándose los brazos. ¿Cuánto había
dormido? Uno de los suplicios de Pentonville Prison era no
saber la hora. En la cárcel de Brixton y en la Torre de Londres
escuchaba las campanadas que marcaban las medias
horas y las horas; aquí, las espesas paredes no dejaban llegar
al interior de la prisión el revuelo de las campanas de las
iglesias de Caledonian Road ni el bullicio del mercado de
Islington y los guardias apostados en la puerta cumplían
estrictamente la orden de no dirigirle la palabra. El sheriff
le puso las esposas y le indicó que saliera delante de él. ¿Le
traería su abogado alguna buena noticia? ¿Se habría reunido
el gabinete y tomado una decisión? Acaso la mirada del
sheriff, más cargada que nunca del disgusto que le inspiraba,
se debía a que le habían conmutado la pena. Iba caminando
por el largo pasillo de ladrillos rojos ennegrecidos por la
suciedad, entre las puertas metálicas de las celdas y unos
muros descoloridos en los que cada veinte o veinticinco
pasos había una alta ventana enrejada por la que alcanzaba a divisar un pedacito de cielo grisáceo. ¿Por qué tenía tanto
frío? Era julio, el corazón del verano, no había razón para
ese hielo que le erizaba la piel.
Al entrar al estrecho locutorio de las visitas, se afligió.
Quien lo esperaba allí no era su abogado, maître George
Gavan Duffy, sino uno de sus ayudantes, un joven rubio
y desencajado, de pómulos salientes, vestido como un petimetre,
a quien había visto durante los cuatro días del
juicio llevando y trayendo papeles a los abogados de la
defensa. ¿Por qué maître Gavan Duffy, en vez de venir en
persona, mandaba a uno de sus pasantes?
El joven le echó una mirada fría. En sus pupilas
había enojo y asco. ¿Qué le ocurría a este imbécil? «Me
mira como si yo fuera una alimaña», pensó Roger.
—¿Alguna novedad?
El joven negó con la cabeza. Tomó aire antes de
hablar:
—Sobre el pedido de indulto, todavía —murmuró,
con sequedad, haciendo una mueca que lo desencajaba
aún más—. Hay que esperar que se reúna el Consejo de
Ministros.
A Roger le molestaba la presencia del sheriff y del
otro guardia en el pequeño locutorio. Aunque permanecían
silenciosos e inmóviles, sabía que estaban pendientes
de todo lo que decían. Esa idea le oprimía el pecho y dificultaba
su respiración.
—Pero, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos
—añadió el joven rubio, pestañeando por primera
vez y abriendo y cerrando la boca con exageración—,
todo se ha vuelto ahora más difícil.
—A Pentonville Prison no llegan las noticias de
afuera. ¿Qué ha ocurrido?
¿Y si el Almirantazgo alemán se había decidido por
fin a atacar a Gran Bretaña desde las costas de Irlanda?
¿Y si la soñada invasión tenía lugar y los cañones del Káiser
vengaban en estos mismos momentos a los patriotas
irlandeses fusilados por los ingleses en el Alzamiento de
Semana Santa? Si la guerra había tomado ese rumbo, sus
planes se realizaban, pese a todo.
—Ahora se ha vuelto difícil, acaso imposible, tener
éxito —repitió el pasante. Estaba pálido, contenía su indignación
y Roger adivinaba bajo la piel blancuzca de su tez su
calavera. Presintió que, a sus espaldas, el sheriff sonreía.
—¿De qué habla usted? El señor Gavan Duffy estaba
optimista respecto a la petición. ¿Qué ha sucedido
para que cambiara de opinión?
—Sus diarios —silabeó el joven, con otra mueca
de disgusto. Había bajado la voz y a Roger le costaba trabajo
escucharlo—. Los descubrió Scotland Yard, en su
casa de Ebury Street.
Hizo una larga pausa, esperando que Roger dijera
algo. Pero como éste había enmudecido, dio rienda suelta
a su indignación y torció la boca:
—Cómo pudo ser tan insensato, hombre de Dios
—hablaba con una lentitud que hacía más patente su rabia—.
Cómo pudo usted poner en tinta y papel semejantes
cosas, hombre de Dios. Y, si lo hizo, cómo no tomó la
precaución elemental de destruir esos diarios antes de ponerse
a conspirar contra el Imperio británico.
«Es un insulto que este imberbe me llame “hombre
de Dios”», pensó Roger. Era un maleducado, porque a
este mozalbete amanerado él, cuando menos, le doblaba
la edad.
—Fragmentos de esos diarios circulan ahora por
todas partes —añadió el pasante, más sereno, aunque siempre
disgustado, ahora sin mirarlo—. En el Almirantazgo,
el vocero del ministro, el capitán de navío Reginald Hall
en persona, ha entregado copias a decenas de periodistas.
Están por todo Londres. En el Parlamento, en la Cámara
de los Lores, en los clubes liberales y conservadores, en las
redacciones, en las iglesias. No se habla de otra cosa en la
ciudad.
Roger no decía nada. No se movía. Tenía, otra vez,
esa extraña sensación que se había apoderado de él muchas
veces en los últimos meses, desde aquella mañana gris y
lluviosa de abril de 1916 en que, aterido de frío, fue arrestado
entre las ruinas de McKenna’s Fort, en el sur de Irlanda:
no se trataba de él, era otro de quien hablaban, otro
a quien le ocurrían estas cosas.
—Ya sé que su vida privada no es asunto mío, ni del
señor Gavan Duffy ni de nadie —añadió el joven pasante,
esforzándose por rebajar la cólera que impregnaba su voz—.
Se trata de un asunto estrictamente profesional. El señor
Gavan Duffy ha querido ponerlo al corriente de la situación.
Y prevenirlo. La petición de clemencia puede verse comprometida.
Esta mañana, en algunos periódicos ya hay protestas,
infidencias, rumores sobre el contenido de sus diarios. La
opinión pública favorable a la petición podría verse afectada.
Una mera suposición, desde luego. El señor Gavan Duffy lo
tendrá informado. ¿Desea que le transmita algún mensaje?
El prisionero negó, con un movimiento casi imperceptible
de la cabeza. En el acto, giró sobre sí mismo, encarando
la puerta del locutorio. El sheriff hizo una indicación
con su cara mofletuda al guardia. Éste corrió el pesado
cerrojo y la puerta se abrió. El regreso a la celda le resultó
interminable. Durante el recorrido por el largo pasillo de
pétreas paredes de ladrillos rojinegros tuvo la sensación
de que en cualquier momento tropezaría y caería de bruces
sobre esas piedras húmedas y no volvería a levantarse.
Al llegar a la puerta metálica de la celda, recordó: el día
que lo trajeron a Pentonville Prison el sheriff le dijo que
todos los reos que ocuparon esta celda, sin una excepción,
habían terminado en el patíbulo.
—¿Podré tomar un baño, hoy? —preguntó, antes
de entrar.
El obeso carcelero negó con la cabeza, mirándolo
a los ojos con la misma repugnancia que Roger había advertido
en la mirada del pasante.
—No podrá bañarse hasta el día de la ejecución
—dijo el sheriff, saboreando cada palabra—. Y, ese día,
sólo si es su última voluntad. Otros, en vez del baño, prefieren
una buena comida. Mal negocio para Mr. Ellis,
porque entonces, cuando sienten la soga, se cagan. Y dejan
el lugar hecho una mugre. Mr. Ellis es el verdugo, por si
no lo sabe.
Cuando sintió cerrarse la puerta a sus espaldas, fue
a tumbarse boca arriba en el pequeño camastro. Cerró los
ojos. Hubiera sido bueno sentir el agua fría de ese caño
enervándole la piel y azulándola de frío. En Pentonville
Prison, los reos, con excepción de los condenados a muerte,
podían bañarse con jabón una vez por semana en ese
chorro de agua fría. Y las condiciones de las celdas eran
pasables. En cambio, recordó con un escalofrío la suciedad
de la cárcel de Brixton, donde se había llenado de piojos
y pulgas que pululaban en el colchón de su camastro y le
habían cubierto de picaduras la espalda, las piernas y los
brazos. Procuraba pensar en eso, pero una y otra vez volvían
a su memoria la cara disgustada y la voz odiosa del
rubio pasante ataviado como un figurín que le había enviado
maître Gavan Duffy en vez de venir él en persona
a darle las malas noticias...
18/11/2010
14/11/2010
Não sei se hei-de rir ou chorar !!!!!! Sinceramente meus Senhores! Sinceramente.
Ora bem! Eu sei que hoje é domingo. Até sei que ontem, e como manda a lei, eu bebi uns copitos, e me deixei ir nas nuvens de fumo dos meus ricos cigarritos!
Pior estão os nossos ricos jornalistas, (todos eles diplomados por favor) que têm a Geografia no traseiro, e a palavra na giria.
Como é que é possível publicar uma notícia num jornal, dizendo que Sarkozy, é o presidente da Espanha? Das duas uma, ou o mapa estava ao contrário, ou a ressaca era grande!
Porra........... mas onde é que foi parar a nossa dignidade jornalística? - O nosso bom português?.......... e depois claro está que a culpa é dos desgraçados dos professores, que não os ensinam devidamente!
E depois....depois esta construção de frase "A situação política francesa manteve-se estancada " - Mas estancada como? que eu saiba, não estamos a falar de ferida nenhuma ! - Há já sei ....isto deve ser coisa do célebre acordo ortográfico, entre o cágado e o cagado!
Meus Senhores, sabem que mais... - Voltem para os bancos das escolas, mas desta vez, com as orelhas de burro que vos pertençem!
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Sarkozy reconduz Fillon como primeiro ministro.
Tal como já se esperava, Nicolas Sarkozy nomeou novamente esta manhã François Fillon como primeiro ministro e encarregou-o da composição de um novo Governo. O presidente espanhol tenta assim recuperar a popularidade, desgastada pelas greves sucessivas.
François Fillon, que se demitiu ontem, foi hoje reconduzido no cargo pelo presidente francês. Desta maneira Sarkozy decide manter a seu lado o primeiro ministro que o acompanha desde o início do seu mandato, em 2007, e que com ele, com toda a certeza, o terminará, em 2012.
Num comunicado, Fillon assegura que aceita «com determinação» esta nova etapa que será consagrada a «fazer crescer a economia». «Desde 2007, e apesar de todas as resistências, ataques e contestação, Sarkozy tem permanecido fiel ao seu rumo reformista, com o apoio constante da maioria parlamentar», afirmou o novo primeiro ministro.
Fillon assegurou novamente o seu compromisso para com o chefe de Estado para guiar o país «numa nova etapa que deve permitir o país a reforçar o crescimento da economia e o emprego».
Segundo os media franceses, a composição do novo governo será conhecido ainda hoje.
A situação política francesa manteve-se estancada desde Junho: o caso Bettencourt monopolizou as atenções durante o Verão. Após a época balnear, seguiu-se a polémica em torno das reformas, entre o Governo e os sindicatos que colocou o país à beira do colapso por falta de gasolina.
Notícia publicada on line pelo semanário SOL a 14 de Novembro de 2010
Pior estão os nossos ricos jornalistas, (todos eles diplomados por favor) que têm a Geografia no traseiro, e a palavra na giria.
Como é que é possível publicar uma notícia num jornal, dizendo que Sarkozy, é o presidente da Espanha? Das duas uma, ou o mapa estava ao contrário, ou a ressaca era grande!
Porra........... mas onde é que foi parar a nossa dignidade jornalística? - O nosso bom português?.......... e depois claro está que a culpa é dos desgraçados dos professores, que não os ensinam devidamente!
E depois....depois esta construção de frase "A situação política francesa manteve-se estancada " - Mas estancada como? que eu saiba, não estamos a falar de ferida nenhuma ! - Há já sei ....isto deve ser coisa do célebre acordo ortográfico, entre o cágado e o cagado!
Meus Senhores, sabem que mais... - Voltem para os bancos das escolas, mas desta vez, com as orelhas de burro que vos pertençem!
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Sarkozy reconduz Fillon como primeiro ministro.
Tal como já se esperava, Nicolas Sarkozy nomeou novamente esta manhã François Fillon como primeiro ministro e encarregou-o da composição de um novo Governo. O presidente espanhol tenta assim recuperar a popularidade, desgastada pelas greves sucessivas.
François Fillon, que se demitiu ontem, foi hoje reconduzido no cargo pelo presidente francês. Desta maneira Sarkozy decide manter a seu lado o primeiro ministro que o acompanha desde o início do seu mandato, em 2007, e que com ele, com toda a certeza, o terminará, em 2012.
Num comunicado, Fillon assegura que aceita «com determinação» esta nova etapa que será consagrada a «fazer crescer a economia». «Desde 2007, e apesar de todas as resistências, ataques e contestação, Sarkozy tem permanecido fiel ao seu rumo reformista, com o apoio constante da maioria parlamentar», afirmou o novo primeiro ministro.
Fillon assegurou novamente o seu compromisso para com o chefe de Estado para guiar o país «numa nova etapa que deve permitir o país a reforçar o crescimento da economia e o emprego».
Segundo os media franceses, a composição do novo governo será conhecido ainda hoje.
A situação política francesa manteve-se estancada desde Junho: o caso Bettencourt monopolizou as atenções durante o Verão. Após a época balnear, seguiu-se a polémica em torno das reformas, entre o Governo e os sindicatos que colocou o país à beira do colapso por falta de gasolina.
Notícia publicada on line pelo semanário SOL a 14 de Novembro de 2010
O Ensino da Fraude (repost)
O presente artigo foi escrito por dois professores, ligados ao ensino secundário e superior.Os seus nomes, constam no fim do texto, somente com as iniciais, para resguardo da vida privada, e publicação deste texto .
Destina-se a alertar a sociedade Portuguesa relativamente ao estado catastrófico em que o sistema de ensino se tem vindo a encontrar, e das razões que justificam essa situação. Se na leitura do mesmo ocorrer uma sensação de ter estado a dormir durante as últimas décadas, será então a altura de acordar. Este assunto diz-nos respeito a todos, e as consequências desta fraude politicamente correcta a que continuamos a chamar ensino serão irremediáveis.
Muito se tem discutido, nos últimos anos, acerca da qualidade do ensino em Portugal. Não é segredo para ninguém que, após o 25 de Abril, o sistema de ensino sofreu profundas remodelações e que a própria filosofia do sistema de ensino se tenha modificado de uma maneira irreversível. Durante esse período, em particular na última década e em especial durante o período de governação socialista a remodelação do sistema educacional tem sido muito activa, embora não do ponto de vista qualitativo. Essencialmente, a política demagógica dos últimos governos está a transformar o ensino numa espécie de fábrica de diplomas, onde são observadas como determinantes as estatísticas de progressão e de aprovação dos alunos, sem que haja a preocupação com a qualidade do ensino, onde a autonomia e o poder dos professores é reduzida ao mínimo, de modo a que possa haver o máximo controle destes por parte do estado; onde são aprovadas leis que dão ao ensino uma imagem de pseudo-democracia e pseudo-humanismo, à custa da transferência das responsabilidade de pais e de alunos para professores e de poderes de professores para pais e para alunos, mas onde em vez de se promover a autonomia, a criatividade e a qualidade dos alunos, se procura neles integrar, de uma maneira medíocre, uma filosofia de aceitação, de seguidismo, de estupidez intelectual, sem que haja a mínima preocupação com a qualidade dos conhecimentos que adquiriram ou desenvolveram.
Sem que haja, de nossa parte, um particular esforço em inventar expressões politicamente-correctas para descrever o estado de profunda catástrofe em que este e anteriores governos mergulharam o ensino, a expressão «fábrica de diplomas» adequa-se de uma forma perfeita aquilo que é hoje o ensino em Portugal; essencialmente, uma ferramenta política, manipulada pela mesquinhez de políticos desonestos de modo a satisfazer as primeiras necessidades dos eleitores, e onde os professores são cada vez mais transformados, de facto, em impressores de diplomas.
Não é considerado «estatisticamente normal» dar um 3 numa escala de 20 a um aluno que não fez rigorosamente nada o ano inteiro; não é considerado «estatisticamente normal» reprovar mais do que 50% de uma turma de alunos que chegam ao 11º ano sem conhecimentos do 7º ou 8º e que nada fazem, não é considerado «pedagógico» atribuir a nota mínima a um aluno no básico; mas já é aceitável elevar um 9 para um 10 sem grande discussão; considerar todos os argumentos possíveis e imaginários para aprovar o aluno que por acaso é filho de um professor ou de uma pessoa influente. Um professor sabe que estará numa situação difícil se ao ter problemas com um aluno for o único professor a tê-los, porque será considerado a «prova» estatística como evidente da sua culpa....
Urge então perguntar porquê o sucesso da manipulação estúpida de argumentos estatísticos? Uma escola é considerada bem sucedida quando a percentagem de aprovações é elevada, mesmo que à custa do facilitismo descarado que o sistema impõe aos professores e que professores mais acomodados incutem nos mais novos. A resposta é que é fácil. De facto, é mais simples implementar uma política vergonhosa de facilitismo e aumentar artificialmente a quantidade de alunos com o diploma do 9º ano do que melhorar a qualidade do ensino. É mais fácil aumentar o número de vagas no ensino superior do que criar condições justas para que as pessoas possam aprender ou exercer uma profissão após finalizarem os estudos. É mais fácil, também, diminuir o grau de dificuldade dos exames do 12º ano, de modo a que as estatísticas «demonstrem» que os alunos são bem preparados...
Não se pode ordenar a saída de sala de aula de um aluno que insulta e perturba, é preciso adoptar uma medida «pedagógica» e dar-lhe «tarefas». Mas este estado de coisas vai piorar ainda mais, quando se fizer aprovar a passagem administrativa dos alunos até ao 9º ano de escolaridade, e se a escolaridade se tornar obrigatória até ao 12º ano, quando as escolas se tornarem autónomas, e passarem a não contratar professores que não obedeçam às estatísticas... Aparte disto, aquilo que se observa como mais baixo e mais hipócrita, é o esforço (conseguido em muitos casos) de dar ao ensino uma imagem mais humanista: para «democratizar» as escolas deixam de haver conselhos directivos e passam a haver conselhos executivos (os professores só executam). As escolas passam a ter pseudo-orgãos de gestão constituídos também por encarregados de educação, alunos e funcionários, retirando assim o «ónus» aos professores de gerirem as escolas e desviando o poder de uma forma conveniente. Simultaneamente, aumentam-se as obrigações e o policiamento dos professores, numa estratégia desleal mas altamente demagógica que sugere uma imagem de (falso) rigor. Os professores vivem aterrorizados com a idéia de cometerem alguma falha numa vigilância de um exame, quando poderá surgir alguma «rigorosa» acção disciplinar. Existe uma razão fundamental para que este artigo se escreva hoje, e essa razão é de que, para variar, as pessoas se comecem a aperceber de que o problema de falta de qualidade do ensino em Portugal não se relaciona com uma questão de «má formação pedagógica» dos professores nem de qualquer característica mística que faz dos jovens de hoje em dia uma geração «rasca», mas é sim, em primeiro lugar, o produto de uma gestão criminosa e incompetente do sistema de ensino, aliada a uma política de laboratório de experiências para satisfazer o ego de falsos pedagogos medíocres e, também a uma atitude de profunda inércia e passividade de uma grande maioria de professores que se deixam transformar em «impressores de diplomas». Para isto contribui também a maneira abusiva como os professores no secundário são tratados, a política de contratações desumana que tenta fazer dos professores «descartáveis» (perdão, «candidatos» a professores) uma espécie de instrumentos sem personalidade própria. Era bom que abríssemos os olhos, porque o futuro do nosso país está a ser seriamente comprometido e os danos serão irreversíveis, e nessa altura, só nos poderemos queixar do que não fizemos, do que aceitámos quando poderíamos não ter aceite, daquilo que fingimos não ver, preferindo tranferir as responsabilidades para outros...
A Educação tem um impacto determinante na cultura e, por consequência, na economia duma nação a longo prazo. Por esta razão é muito grande a responsabilidade dos professores. Essa responsabilidade não pode ser escamoteada por causa de políticas de curto prazo. Não se pretende regressar ao passado, apenas lembrar que, mais tarde ou mais cedo, seremos todos obrigados a tomar decisões difíceis e que nessa altura convirá estarmos devidamente preparados.
L. G. (Docente do Departamento de Física da FCT/UNL desde 1994)
G. F. (Professor contratado no Ensino Secundário entre 1997 e 2000)
Carlos do Carmo - novo album - Carlos do Carmo e Bernardo Sassetti
Bernardo Sassetti e Carlos do Carmo em "empatia total"
Carlos do Carmo e Bernardo Sassetti, duas gerações distintas da música portuguesa, estiveram juntos em estúdio a gravar um álbum que é fruto de uma "empatia total" entre cantor e pianista.
O álbum, que tem por título "Carlos do Carmo - Bernardo Sassetti", é editado na segunda feira pela Universal e apresenta dez canções do repertório da música portuguesa e de um universo de escolhas afetivas do fadista.
Nele foram incluídos, por exemplo, "Cantigas do Maio", de José Afonso, "Lisboa que amanhece", de Sérgio Godinho, "Foi por ela", de Fausto, e "Avec les temps", de Leo Ferrer, aos quais se juntam os inéditos "Retrato", de Mário Cláudio e Bernardo Sassetti, e "Talvez por acaso", de Manuela de Freitas e Carlos Manuel Proença.
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